Para lograr esta proeza se utilizaron más de un millón de piezas de Lego.
La Rockefeller Plaza, en Nueva York, se convirtió en el escenario de una impresionante réplica de la Copa del Mundo construida con más de 1.3 millones de piezas LEGO, una obra que busca demostrar cómo el futbol puede trascender las canchas y convertirse en una experiencia para todos.
La monumental estructura mide 8.5 metros de altura, pesa alrededor de 4.2 toneladas y fue desarrollada durante ocho meses por un equipo de 56 diseñadores, ingenieros, modelistas y especialistas, quienes dedicaron más de 7 mil horas a su construcción.
Además de su tamaño, la réplica destaca por el nivel de detalle y su estructura interna de acero. En la base de la copa también se instalaron figuras de tamaño real hechas con LEGO de Cristiano Ronaldo, Lionel Messi, Kylian Mbappé y Vinícius Júnior, convirtiéndola en una de las principales atracciones para los aficionados al futbol y los visitantes.
Con esta instalación, LEGO busca mostrar que sus creaciones van más allá de los juguetes, apostando por experiencias culturales y de entretenimiento que sorprenden a personas de todas las edades.




