Un juez ordenó que el husky reciba una pensión mensual y apoyo para gastos veterinarios.
Lucas, un husky siberiano de tres años, se convirtió en el primer perro en México en recibir una pensión alimenticia tras el divorcio de sus dueños. El caso ocurrió en Tabasco, donde una jueza determinó que el expropietario deberá aportar 700 pesos mensuales, además de cubrir parte de los gastos veterinarios.
El proceso legal duró 10 meses y fue impulsado por la dueña del perro con el apoyo de una abogada. Aunque en Tabasco no existe una ley específica sobre pensiones para mascotas, la resolución se basó en el reconocimiento de los animales como seres sintientes con derechos.
Durante el matrimonio, Lucas formó parte de la vida familiar y recibía cuidados de ambos dueños. Tras la separación, el esposo decidió no quedarse con él ni solicitar un régimen de convivencia, por lo que la responsabilidad quedó en manos de su dueña.
Especialistas y asociaciones protectoras de animales consideran que este fallo podría convertirse en un precedente para futuros casos en México, al reforzar la protección legal de las mascotas durante procesos de divorcio y otros conflictos familiares.




