Cinco inversionistas aseguran que fueron engañados sobre el estado de la startup Wondermind.
Selena Gomez y su mamá, Mandy Teefey, enfrentan una demanda presentada por cinco inversionistas de Wondermind, la startup de salud mental que la cantante lanzó en 2021 junto con su entonces socia Daniella Pierson.
De acuerdo con la demanda, los inversionistas aseguran que en 2022 invirtieron 1.2 millones de dólares en la empresa, confiando en que la popularidad de Gomez ayudaría a impulsar el proyecto. Sin embargo, sostienen que fueron engañados sobre la situación real de la compañía y que varias de las iniciativas que se les presentaron nunca llegaron a concretarse.
Entre las promesas señaladas se encontraban posibles alianzas con grandes empresas, acuerdos publicitarios, reportajes con celebridades y el desarrollo de una aplicación de Wondermind. Los demandantes aseguran que “las alianzas no existían, las iniciativas nunca se materializaron y la aplicación nunca se desarrolló”.
La demanda también señala a Teefey, quien era codirectora ejecutiva, y a Pierson, quien dejó la empresa en 2023. Los inversionistas acusan a las involucradas de fraude de valores, fraude, incumplimiento de contrato y otros cargos, y buscan recuperar el dinero que invirtieron, además de una indemnización y el pago de sus gastos legales.
Según los documentos, Wondermind llegó a declarar una valoración de 95 millones de dólares en 2022. Los inversionistas aseguran que conocieron los problemas internos de la empresa hasta que se publicó un reportaje sobre sus dificultades. Pierson, por su parte, rechazó las acusaciones y aseguró que nunca utilizó dinero de los inversionistas para gastos personales.
Hasta el momento, Selena Gomez, Mandy Teefey y Wondermind no han respondido públicamente a la demanda. El caso deberá determinar si las acusaciones de los inversionistas tienen sustento y qué responsabilidad corresponde a cada una de las personas señaladas.




