La demanda fue desestimada.
Un juez federal en Nueva York desestimó la demanda presentada por un turista alemán que exigía una compensación de 100 mil dólares tras asegurar que una salsa extremadamente picante le causó daños físicos y emocionales durante su visita a una taquería.
El caso fue analizado por el juez de distrito Dale Ho, quien concluyó que no existían fundamentos legales suficientes para responsabilizar al restaurante por la reacción del comensal. El fallo señala que consumir condimentos en un establecimiento implica un riesgo que el propio cliente decide asumir.
El visitante argumentó que el negocio fue negligente al no advertir claramente sobre la intensidad de la salsa. Según su declaración, tras probar una pequeña cantidad experimentó un ardor intenso que derivó en problemas gastrointestinales severos y una angustia emocional que, aseguró, arruinó su estancia en Estados Unidos.
Sin embargo, la decisión judicial terminó favoreciendo al establecimiento. El juez determinó que la naturaleza de los platillos y condimentos forma parte de la experiencia gastronómica y que no se puede responsabilizar automáticamente al negocio por la reacción individual de un cliente.



