Durante mayo, se descubrieron decenas de sarcófagos sellados, tumbas y más.
Egipto volvió a captar la atención del mundo luego de una serie de descubrimientos arqueológicos realizados durante mayo en distintas zonas del país. Entre los hallazgos más impactantes destacan 22 ataúdes de madera pintados y perfectamente conservados encontrados en Luxor, además de diez sarcófagos policromados descubiertos en la necrópolis tebana de Dra Abu el Naga.
Los arqueólogos explicaron que varios de los ataúdes pertenecían a antiguos “cantores de Amón”, figuras religiosas que participaban en ceremonias sagradas en el templo de Karnak. Dentro de algunos sarcófagos todavía se encontraron restos momificados, algo poco común debido a los saqueos ocurridos durante siglos. También fueron localizados papiros sellados que podrían contener información sobre rituales y vida cotidiana en el antiguo Egipto.
Otro de los proyectos que ha generado expectativa es la próxima exploración del corredor secreto descubierto dentro de la Gran Pirámide de Keops. Investigadores utilizarán una microcámara robótica para intentar descubrir qué se encuentra detrás de una puerta de piedra sellada desde hace miles de años. Además, nuevos estudios revelaron que la estructura de la pirámide podría haber resistido terremotos gracias a un diseño que funciona como un “aislante sísmico”.
Mientras tanto, en la ciudad de Alejandría también se encontraron antiguas termas públicas, mosaicos romanos y estatuillas de dioses como Dioniso y Asclepio. A esto se suma una nueva etapa de excavaciones en Taposiris Magna, donde la arqueóloga Kathleen Martínez continúa la búsqueda de la posible tumba perdida de Cleopatra VII, uno de los mayores misterios de la egiptología.



